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Mostrando entradas de 2016

Hijos del silencio

¿Por qué insistir tanto en el silencio?
Preguntó susurrando, mientras luchaba para no dormirse.
¿Por qué insistes en quedar mudo, si tienes tanto para decir?
El viento sopla y puedes escucharlo
Mete la cabeza en el mar y escucha como quiere meterse en tus oídos
Las nubes hacen sonar una canción que bien podrías escribir tú.
Cierra los ojos en esta habitación oscura
Ni la falta de luz es muda ¿Oyes tus huesos crujir?
Podría hacer hablar a una polilla,
un vocabulario lleno de haches,
donde se quejara de dolor cada vez que rebota contra la ventana.
Podría dormir ahora mismo, dijo, anestesiar-me y despertar con los labios atados
La anestesia te hace descreer de la eternidad
algo tan vulgar.
¿Por qué insistes tanto en algo que no puedes tener?
¿No sientes el vacío creciendo en tus costillas?
Ramificándose por todo tu cuerpo.

Insisto en el silencio para evitar pensar,
Insisto en la mente callada, sin vida,
sin la necesidad de planear mi resurrección.
Insisto en el silencio de la eternidad, …

Rutina (el dolor que da el amor)

"Rutina (el dolor que da el amor)" el_muro Disco: el dolor que da el amor
Realizador: Maxi Fleitas Agosto de 2011

Ultrainfantes

Hubo épocas en la que confrontábamos en la oscuridad,
sorprendíamos a todos con nuestras buenas intenciones
hasta que la mueca de asco se volvía evidente

Hubo épocas en las que podíamos equivocarnos
insistíamos en la publicación de nuestros errores,
éramos los poetas ultrainfantes, los que esconden sus verdaderas intenciones
Como si Lautréamont o Rimbaud intentarán matar a Dios,
y lo despertaran de una larga siesta
para pedirle que se siga haciendo el dormido.

Hubo una época en que no nos hubiera molestado maldecir,
pero ya no somos los ultrainfantes,
los que no aprendieron nada, apenas unos versos de Bolaño, Papasquiaro o Parra
Se nos cayeron las tetas, nos creció la barriga
y no derramaríamos una lagrima por tu amor,
No somos los ultrainfantes,
los que no aprendieron nada, apenas unos versos de esperanza.

Para Cayetano

Un café con galletitas antes de despedir a Cayetano cae lluvia tibia antes de despedir a Cayetano
Hay besos que no se dan en los labios Cayetano decía antes de partir Hay miedos que no se reconocen en los ojos Cayetano decía antes de partir Las puertas cerradas se abren un tiempo Cayetano decía antes de cruzar el umbral Y se vuelven a cerrar Cayetano pensaba antes de volverse inmortal
La lluvia cae tibia, la tierra nos prepara un refugio Si fuéramos caracoles, estaríamos dormidos Pero la lluvia cae tibia, los caracoles hervidos bajan por la pared hasta nuestro refugio
Algunos esperan a Cayetano, esperan oír su voz, mientras saborean la baba del caracol.

La marca del viento

Hay fantasmas en el suelo
se mueven entre la tierra como luces mudas
Hay mujeres y hombres sometidos por la marca del viento
definidos sin intérpretes, sin críticos que los describan

Hay fantasmas en mi taza
nadan entre el café sin salpicar en los bordes
Hay ideas sin forma 
hace algunos años te diría que no hay nada que hacer
que todo estaría acabado
pero mis fantasmas nadan en café, mañana en yogurt, pasado en vino tinto
así, libres de la marca del viento

Hay fantasmas en tus botas, 
definidos por la marca del viento
huelen algunas flores, borran la marca del viento
con sed, hambre, ansiedad, abismos