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Ultrainfantes

Hubo épocas en la que confrontábamos en la oscuridad,
sorprendíamos a todos con nuestras buenas intenciones
hasta que la mueca de asco se volvía evidente

Hubo épocas en las que podíamos equivocarnos
insistíamos en la publicación de nuestros errores,
éramos los poetas ultrainfantes, los que esconden sus verdaderas intenciones
Como si Lautréamont o Rimbaud intentarán matar a Dios,
y lo despertaran de una larga siesta
para pedirle que se siga haciendo el dormido.

Hubo una época en que no nos hubiera molestado maldecir,
pero ya no somos los ultrainfantes,
los que no aprendieron nada, apenas unos versos de Bolaño, Papasquiaro o Parra
Se nos cayeron las tetas, nos creció la barriga
y no derramaríamos una lagrima por tu amor,
No somos los ultrainfantes,
los que no aprendieron nada, apenas unos versos de esperanza.

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